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5.10.10

 Cuando llegamos la mujer de Bustos nos mostró una carta de las tres A donde lo amenazaban de muerte, por lo tanto se había escondido (entró en la clandestinidad se decía en esos días). Al anochecer y en una calle suburbana  donde aguardábamos con Burnichón vimos aparecer una figura alta al mejor estilo milico, era el legendario Ciro Bustos, recuerdo que nos pidió que  retiráramos unos cuadros de su estudio y los lleváramos a Mendoza a un lugar seguro.

Burnichón ponía fervor en esas plaquetas que elaboraba con empeño y repartía gratuitamente entre sus conocidos, siempre traía algo impreso de un poeta salteño o de un dibujante tucumano o santafecino que no conocíamos. Fue así que realizó una con mis dibujos a la que llamamos Los infiltrados (esta era otra palabra muy en boga en esos días.)
El 24 de marzo del 76 un grupo comando de la policía fue a buscarlo a su casa en las sierras de Córdoba. Se lo llevaron en un falcon verde, lo asesinaron y dejaron el cadaver abandonado en un pozo en el campo.
Se llamó Alberto Burnichón, un tipo valioso que los chacales no pudieron extirpar de nuestra memoria.


3.10.10

Claude Monet

Claude Monet, Foto Musée Marmottan, Paris



Con respecto a mis colores, ¿qué tienen de interés? No creo que se pueda pintar de una forma mejor o mas brillante con otra paleta. Lo importante es saber cómo manejar los colores. Su elección es un hábito, tal vez. Para abreviar, uso blanco de plomo, amarillo de cadmio, bermellón, laca carminada, azul de cobalto y verde de cromo. Eso es todo.


Claude Monet

2.10.10

Desnudo pintado

Luis Scafati- Modelado con resina epoxi, pintado con acrílico sobre madera.
La modelo del pintor Freud
Publicado en calendario Wella

30.9.10

Martín Fierro

El primer libro del que guardo memoria es el Martín Fierro, recuerdo que una vecina llamada doña Pepa nos leía esa historia que escuchábamos arrobados con mis hermanos a la hora de la siesta en el patio de mi infancia.



Los gauchos, los caballos y la pampa eran parte de mi fantasía infantil. Esto me diferenciaba de los pibes del barrio que preferían los cowboys a la hora de los juegos.







Cuando comienzo un proyecto siempre aparecen cosas que tienen que ver con el mismo, es como si una energía convocara esos pequeños aconteceres que después derivarán en mi trabajo. Una tarde encontré en el campo la osamenta de un caballo y me la traje a mi estudio, otro día descubrí un viejo ejemplar que había dibujado Rapella sobre usos y costumbres del gaucho.




Mientras tanto había comenzado a dibujar con pasteles, a recortar papeles, pegar, probar un fondo de arena, experimentar técnicas…en fin todo lo que sale cuando te posee esa especie de felicidad que significa estar en estado creativo, me olvido del encargo y me dejo llevar por el dibujo.


Fueron varios meses de trabajo fecundo, un día entrego el laburo a los editores y queda el estudio como único testimonio, como un campo donde hubo una batalla, solo resta limpiar, ordenar y dejar que se vaya el ruido del fragor del combate.



Tuve suerte porque después de que fueran publicados hice una muestra con esos dibujos en Buenos Aires y un coleccionista (esos raros especimenes que de vez en cuando aparecen) me los compró todos.

Pero ahí no terminó, tiempo después se publicaron en un libro para el cual tuve que realizar algunas viñetas a pluma y así suman cerca de 170 dibujos los que componen dicho libro editado por Alloni.


15.9.10

Desnuda, en la cama

La mejor manera de mirar un pintor es copiándolo, estudiando cada detalle, observando con un lápiz en la mano. Así me acerco a Balthus, me gusta esa síntesis con que dibuja una figura, sus composiciones son austeras y exactas como un reloj.
Esto que dijo la gran Berthe Morisot sostiene lo que pienso:
“Es imposible escribir cómo se pinta…las palabras como “valores”, “claroscuro”, “medios tonos”, son tan sólo garabatos impuestos al artista. Los verdaderos pintores comprenden a través del pincel.”
Mas claro, echale trementina.

14.9.10

El dibujo explicado

Todo queremos explicar, ponerle palabras, sacar de las sombras, construir teorías, almacenar datos, fechas, medidas. Pero por algún costado imprevisible algo se nos escabulle, se resiste a entrar dócilmente en el molde que construimos.




Un viejo maestro Zen , Yen-kuan Chi-an , dijo:”El pensamiento deliberado y el conocimiento discursivo de nada sirven; pertenecen a la familia de fantasmas; se parecen a una lámpara a plena luz del día, no alumbran nada”.







Noche estrellada, miro el cielo y mi pensamiento busca un límite en esa inmensidad que apenas atisbo. Otras mentes más lúcidas seguramente verán un poco más allá, no lo dudo, pero después…otra vez lo insondable aparece. Teorías que crecen y se disuelven en nuevas teorías.






Lo artístico es el mejor ejemplo, un territorio en el cual nos internamos sin mapa ni brújula.
Tal vez estas ideas son las que alientan mi trabajo, todo es posible me repito, todo es posible. La realidad se manifiesta de infinitas maneras. Cuando dibujo intento registrar eso que se mueve, lo que está afuera mío y lo que está adentro.
El mundo de las formas y el mundo de los conceptos tejen esta urdimbre, después alguien querrá descifrarla, catalogarla, encasillarla, explicarla.






11.9.10