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17.1.12

Tiresias




Y esa tarde mientras escuchábamos la lluvia,  inspirada la mano de dibujar se movía como un autómata, elegía los colores, se acercaba y se alejaba en una danza secreta mientras yo era solo un espectador, un oscuro espectador que veía revelarse en el papel el retrato de esa mujer que estaba  frente a mi como una aparición.

Tiresias es su nombre, es ciega pero tiene otras visiones.
 

Alguna vez Tiresias fue un señor que se cruzó con dos serpientes apareándose (un espectáculo de alto voltaje erótico), en un rapto de puritanismo las separó.
Entonces se le apareció la diosa Hera y lo convirtió en mujer.
 Dicen que pasó siete años dedicada a la prostitución (iba a decir al oficio-mas-viejo-del-mundo pero recordé que ese oficio es el de dibujante).
Pasó el tiempo. Una tarde Hera y Zeus, discutían quien experimentaba mas placer sexual, ella decía que el hombre y el decía que la mujer.
Buscaron el arbitrio de Tiresias que había conocido los dos sexos en cuerpo y alma.
 Tiresias no dudó, dijo que la mujer gozaba diez veces mas que el varón.
Si había algo que no le gustaba a Hera, era perder una discusión, entonces la dejó ciega. Zeus la compensó dándole el don de la profecía.

8.6.11


Mentalmente seguí escribiendo, se me ocurrían buenas ideas (lástima que no las anoté). Algunos de los seres que me habitan me acercaban textos extraordinarios, iluminaciones que pronto se disolvían en el cono de sombras de mi melancolía.
Una tarde de febrero retomé mis dibujos, entre otras cosas, terminé este trabajo que hoy les muestro y que durante años estuvo esperando con la paciencia de un monje zen, Es un extraño retrato de alguien, tal vez un autorretrato, en un punto todo lo que hacemos nos retrata.

6.6.10

Multitud

Estoy habitado por una colección de seres, mi mujer los fue conociendo a lo largo de los años, aunque siempre descubre uno nuevo que la sorprende. A veces me despiertan en medio de la noche y no me dejan pegar un ojo.

Algunos son intratables, otros emulan a Simón el agradable, los hay ingenuos hasta la boludes, a veces aparece algún filósofo escondido, o un monje zen, cantores desafinados o pianistas melancólicos, hay perros, águilas, ratones, malabaristas, un aspirante a Drácula, un bombero, un pornógrafo, varios poetas oscuros, un niño malcriado, arquitectos, carpinteros, un asesino serial, algunas señoras maternales otras muy putas, en fin…con todos ellos convivo desde siempre.
Hace algunos años hice una sesión de análisis, fue un único encuentro con esa ciencia, una sesión bastó para comprender que sería imposible tratar a todos y abandoné.







Muchas veces los dibujo, como en este caso, quédense quietos un rato- les dice el que dibuja- vos payaso dejá de payasear, vos deportista bajá un cambio, a ver si se callan un rato los ratones culposos, vos genio incomprendido andá a peinarte.



Cuesta mucho dibujar esta multitud, aunque nos conocemos hace rato. Todos quieren estar presentes, ser protagonistas, son mis yoes , aunque con varios no simpatizo los retrato igual, ahí están, a la intemperie, para que se vayan oxidando lentamente, como los goznes de una puerta.