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23.9.16
20.10.15
CARETAS
¿Por
qué nos ocultamos? ¿Qué es eso que no queremos mostrar?
Seguramente
es algo tan explícito que cualquier máscara antes que esconderlo lo pondera.
Estaba
sumergido en esto, mientras el subte me llevaba bajo las entrañas de esta
ciudad desmesurada.
Venía
de un vernisage, una inauguración de pinturas en una de las galerías mas chic
de Baires. Extrañamente no pensaba en pinturas, sino en algunos personajes que
frecuentan estos eventos. Los dibujaba mentalmente mientras los recordaba. Los imaginaba
en otros ámbitos, en sus departamentos, sentados frente al televisor, acostados
mientras el sueño los hundía.
¿Por
qué nos ocultamos? Pensé mientras ponía pasta dentífrica en el cepillo y me
miraba en el espejo del baño.
25.5.15
7.4.14
25.8.13
VACIO
-Me paraliza el papel vacío – me dice
frente a la hoja de papel blanco.
La hoja de papel nunca está vacía.
Ya la forma que elegiste, si es cuadrada o
rectangular, si está vertical o apaisada es parte del dibujo, aunque todavía no
hayas trazado una sola línea.
Además, en esa superficie blanca, aunque no
las veas, hay dos líneas que lo atraviesan oblicuamente de un ángulo al otro y
se cortan en un punto en el exacto centro, equidistante de los cuatro lados. Generan
tensiones. Eso también es dibujo.
Esto es parte de lo que llamamos composición.
Componemos cuando ordenamos un cuarto,
cuando distribuimos los muebles en un espacio, cuando nos vestimos y combinamos
formas y colores, cuando tomamos una foto.
Componer es organizar.
Dibujo no es solo esa imagen que hacemos
sobre un papel con un lápiz o tinta. Dibujo es también el espacio que la rodea,
lo que no tiene nada, el vacío.
Un buen ejercicio es dibujar una figura,
recortarla y moverla sobre una superficie cuadrada o rectangular. De acuerdo dónde
la ubiques, a la izquierda a la derecha, arriba o abajo tendrá más o menos
intensidad.
Pensá que el papel es como un escenario, no
es lo mismo entrar a ese escenario por la izquierda o por la derecha, cada
lugar tiene su intención, su jerarquía.
Seguramente esa jerarquía es la que marca
el precio de un aviso en un diario según la página par o impar o el lugar en
que lo coloques.
O sea, comenzaste a dibujar en ese papel “vacío”
mucho antes de poner una línea.
Todos los días alguien me escribe preguntándome
si doy clases de dibujo, no doy clases, aunque hoy me salió el maestro ciruela
que dormita en un rincón.
6.7.13
BABEL
Lacan dijo alguna vez que uno puede saber lo
que dice pero no lo que el otro escuchó.
Esto me ocurre con frecuencia cuando
expongo alguna idea o reflexión.
Me cuesta entender el ánimo beligerante de algunos, como si habláramos
lenguas distintas, todo se resuelve en
un gano o pierdo.
Tal vez el punto de partida sea una mirada
futbolera (en una época en que ese deporte es la religión del planeta) todo se
define en ganar o perder.
Puedo comprobarlo cuando escribo alguna especulación con un matiz
político. Algunos carenciados de
argumentos, recurren a agravios o etiquetas fáciles.
Tener la razón es casi tan imperativo como
respirar.
Los rótulos no dejan de asombrarme, si hay algo que me
cuesta saber es, quien soy.
¿Quien
soy?, es una incógnita difícil de develar.
Como bien decía Oscar Wilde “ya no soy tan
joven como para saberlo todo”.
Sin embargo, con ligereza, casi sin pensarlo,
en dos segundos te cuelgan la etiqueta que se les ocurre: comunista, monto,
anarco, facho, antisemita, trosko,
populista, sexòpata, posmo, ochentoso, setentista etc etc
Con los años arribo a la conclusión que tal
vez soy un conglomerado de ideas, humores, sentimientos, un microcosmos en
perpetuo movimiento..
Por supuesto que no ignoro el tiempo que
me circunda y se de las usinas del descontento, todos los días y en cada
noticia te filtran miedo y desconsuelo, desparraman
confusión, quieren crear otra Babel, se olvidan de una cosa… no son dioses.2.7.13
28.5.12
28.9.11
Esos viejos dibujos nuevos
Entre las primeras ilustraciones resueltas con cierta dignidad, rescato la que hoy te muestro.
Comenzaban los 80, dibujaba para una revista infecta llamada Quark, dirigida a los jóvenes desde la cabeza de viejos carcamanes.
Hice esta doble página ilustrando un cuento de O. Henry.
Me asombra encontrar acá gérmenes que después fui desarrollando a lo largo del tiempo.
3.8.11

Pero esta noche de insomnio, después de haber deambulado por esas calles vacías en esa hora en que bandadas de gorriones cagan las veredas impecables, esa hora en que los maniquíes nos miran pasar desde sus vidrieras de neón, en esa hora acabo de descubrir que en mi ciudad natal, yo también soy un fantasma.
29.6.11
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