skip to main |
skip to sidebar
Como ya sabés, en este blog somos fans de los poetas, esos raros seres hipersensibles que nos circundan, no te pierdas a este, un grande de verdad.Un poco de poesía para los corazones sensibles que nos siguen.Salud!
No sé si el oro es mas fuerte que el bronce
pero si veo bronce veo estatuas ardiendo,
antiguos llamadores de acogedoras manos,
y, sobre todo, veo a mi abuelo, de bronce.
No era de bronce, no, era de avena tibia,
de tabaquera tierna, de leche y pan al alba,
de mata de clavel, de lento ajenjo,
pero tan poderoso como un lirio de bronce,
y pues con el, de niño, caminé por las Dársenas,
y en los grandes mítines fui el grito mas pequeño,
mi vida es una serie de adioses y de barcos
y me gusta estar siempre donde están los obreros.
¿Cómo amo los dorados objetos, la vidriera
mágica de la Antigua Broncería de Snockel!
porque me lo recuerdan con su overall manchado
y con su corazón de cordero de bronce.
Para morir un día se acostó. Este taller
no ha cambiado, la calle, el afiche, la escuela,
y esos hombres azules, inclinados-oh ángeles-
en el torno, y con las pesadas como el bronce.
Yo le vi alguna vez desde la calle. Estaba
trabajando en el torno ¡hermoso viejo mio!
Sufría y esperaba, como esos que aún quedan.
Y todo me lo dijo, sin decírmelo nunca.
Raúl Gonzáles Tuñón


A comienzos de los noventa estaba en N.Y. y en una visita al MOMA encontré una pintura que me golpeó, un desolado paisaje de dimensiones inmensas, hecho con hierbas secas y una plancha de plomo, era de Anselm Kiefer un pintor alemán, nacido en el 45, a quien conocía vía reproducciones, pero al verlo en “carne y hueso” comprendí lo bueno que era. Desde entonces lo sigo Este video es una buena muestra de su trabajo
En un esfuerzo sobrehumano ”El mundo que fluye” te acerca una parte del largometraje Peur(s) du noir, que reunió a talentos como Bluth, Charles Burns, Marie Caillou, Pierre Di Sciullo, Lorenzo Mattotti y Richard Guire. Todos próceres del lápiz.
Lo que verás es casi un cuento con principio y fin, contado con imágenes en rotundo contraste, por momentos abstractas ,tu imaginación a full.
Una lección sobre fondo y figura, sobre síntesis, sobre climas y economía de medios. Apaguen los celulares y disfruten.
Por eso, cuando por distintas circunstancias debo buscar algo en esos archivos, sé que habrán otros encuentros inesperados, una foto antigua, una carta perdida, etc.
Hoy por ejemplo, en un sobre aparecieron estos tres dibujos traspapelados, son de Fontanarrosa, de Crist, y del Lolo Amengual, tres amigos a los cuales mi dibujo debe mucho, son parte de mi formación.
Cuando contemplo un cuerpo que conozco me permite elegir qué poner en el cuadro; qué me conviene y qué no. Hay una diferencia entre los hechos y la confianza. La confianza contiene un elemento de revelación…yo solía dejar la cara hasta el final. Quería que la expresión estuviese en el cuerpo. Por eso resultaba necesario limitar la expresión de los desnudos…Una de las maneras en que conseguía que posaran era involucrarlas…el cuando se logra con bastante cooperación de su parte. El problema de pintar un desnudo, por supuesto, es que crece el elemento transaccional. Si uno tira a la basura el retrato de alguien, pone en peligro su autoestima más que si tira la totalidad del cuerpo desnudo. Después de todo, conocemos nuestras caras. Las vemos todos los días en espejos y fotos. Pero no escrutamos nuestros cuerpos del mismo modo, a menos que sean modelos profesionales, que no uso, o personas muy narcisistas, que no puedo usar.
Lucian Freud, The British Council, 1987
Este original video lo realizó el joven japonés Takeuchi Taijin utilizando la técnica "stop motion".Por momentos me recuerda aquellas fotografias panorámicas que hacía el pintor David Hockney agrupando muchas fotos polaroid.Nada sale de la nada, todos tenemos un adn.
Amo la música.
Desde El rancho e`la cambicha a la Quinta de Beethoven el espectro de mis preferidos es variopinto, según la época.
En mi estudio siempre suena algo, mientras trabajo me dejo llevar por Duke Ellington o Peteco Carabajal , con Arvo Part hice La metamorfosis, con The Wall se revelaron muchos dibujos, Violeta Parra me incentiva a cultivar lo áspero en mis imágenes, otros sones me llevan a paisajes desconocidos.
Es que dibujar es una danza, no puedo hacerlo sentado, es un juego de equilibrios, las líneas o las manchas son como las huellas que dejo en ese baile.
Así se fueron juntando muchas grabaciones truchas, a veces les improviso una tapa, estas son algunas.
Dos meses después un pequeño Fiat 600 (casi una reliquia) se detuvo frente a mi taller, de el descendieron los tres patovicas, venían comprimidos, eran muy serios lo que los hacía más graciosos.
Cuando les mostré la reina miraron consternados.
-Maestro, ¿esto es todo lo que hizo?- balbuceó uno mirando los rincones del taller.
-¿Te parece poco?
-Pero son treintaidos piezas, y el torneo está previsto para el mes que viene…
Cuando los ví introducirse en el Fiat 600 intuí que nunca más los vería, pasaron casi tres años. Me debo un viaje al Tibet .